- castellano ::
- català ::
- english ::
- français
Masajes Orientales Barcelona
Las técnicas que provienen del Lejano Oriente pueden dividirse en los modos de actuar sobre el cuerpo del otro y las herramientas que pueden utilizarse para esta acción:
- la frotación suave: consiste en refregar, con ayuda de aceite aromático tibio, las palmas de la mano, extendidas, sobre las zonas más espaciosas de la piel (espalda, pecho, cara de los muslos), y ayudarse con el propio peso del cuerpo del masajista;
- el masaje: se realiza con ambos cantos de las manos, inclinados, que restriegan la zona a estimular siempre con movidas regulares pero firmes;
- los golpeteos secos y reiterados: una serie constante de pequeños golpes, firmes pero también enérgicos, dados con el canto externo de la mano, cuya utilidad permite "despertar" a los ligamentos que permanecen adormecidos;
- el amasamiento: este tipo de masaje sirve para localizar músculos y tendones tiesos; se los estimula con los puntos de los dedos (mejor aún si son los pulgares, que son más fuertes) en un movimiento rotativo; así alivian tensiones, sobre todo en las cercanías de la médula espinal, donde raramente se dan esta clase de estímulos;
- palmadas: este tipo de estímulos utilizan sólo la cara interna de los cuatro falangines y las falangetas de los dedos mayores, que golpean sobre la piel como si se estuviera tocando muy suavemente un tambor.
Todas estas técnicas de masajes deben obedecer a un mismo ritmo de sensualidad y disfrute, para que nada opaque la plenitud del momento. Para conseguir vivir este instante de completitud se debe mantener que estas fricciones sean siempre rítmicas y que no se interrumpan bruscamente; lo ideal es pasar de una zona corporal a otra, cuidando que siempre haya continuidad. Algunos consideran que no se deben levantar las manos de las zonas eróticas; otros que la lejanía de las partes estimuladas sirve para que la sorpresa aumente el caudal de goce.
<< Volver